Ciencia Abierta


 
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Universidad de Chile

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Volumen Actual  Ciencia Abierta

Editorial

 

 

Con gran entusiasmo y el placer del deber cumplido, lanzamos el volumen 16 de Ciencia Abierta, el número final del año 2001. Hemos ido incorporando elementos técnicos más sofisticados para la edición y divulgación de esta publicación. El número de lectores de esta publicación ha aumentado considerablemente, y esto responde, a nuestro juicio, a una política editorial seria y continua en el tiempo y con autores y lectores comprometidos con el éxito de esta apuesta intelectual. Hemos cumplido tres años, 1999-2000-2001, editando esta revista en forma electrónica y todos los indicadores, a nuestro juicio más relevantes, nos señalan que vamos por el camino correcto, y debemos dar un paso importante y crear secciones específicas en Ciencias Básicas, Ciencias de la Ingeniería, Ingeniería y Transferencia Tecnológica, Humanidades y Educación. Este es un reto importante para el año 2002, compromiso que tomamos con seriedad y que cumpliremos aumentado los estándares de calidad. Debemos dar pasos importantes encaminados a indexar esta revista en medios acreditados, todo lo cual hará que Ciencia Abierta no sea un medio más para publicar resultados, sino que un sitio acreditado académicamente.

Para cumplir con estos desafíos hemos ampliado el Comité Editorial y hemos incorporado especialistas en algunas áreas de la Física y de la Ciencia de Materiales.

Hemos avanzado considerablemente en la consolidación de un Comité Editorial muy sólido, así en la sección de Profesores, estamos presentando en forma gradual a los miembros del Comité Editorial. Se trata, en consecuencia de dar seriedad a los referatos de los trabajos enviados a esta revista y evitar al máximo juicios superficiales, sin una fundamentación sólida y coherente, tantas veces, escondidos en el anonimato. Se trata, en consecuencia de dar el máximo de seguridad a los autores que sus trabajos serán considerados con la máxima seriedad, formalidad y rigurosidad científica por expertos debidamente avalados por sus antecedentes curriculares. Estamos dando pasos importantes hacia el concepto de curricula vitae público, elemento necesario para una correcta toma de decisiones en diversos niveles, desde los organismos que manejan recursos públicos para las asignaciones de subsidios en investigación, premios y otros y, lo más importante, la libre elección de los alumnos de sus profesores. Estos elementos permiten introducir transparencia en la toma de decisiones y de esta forma comenzamos a hacer política seria al interior de los recintos Universitarios, evitando al máximo la introducción de elementos engañosos y subjetivos, que tanto daño causan a las instituciones como a nosotros mismos al sentirnos frustrados por tanto elemento externo a la academia. Los países crecen solo cuando sus instituciones son serias y las decisiones se toman sobre elementos sólidos y verificables. Es triste constatar nuestra verdadera realidad, cuando no se está consciente que precisamos mejorar y crear conocimiento real y al examinar nuestro entorno vemos con desolación como perdemos distinción y seriedad. No han pasado muchos días, desde el momento en el cual se nos permitió en forma gratuita ingresar a una base de datos muy amplia del ISI, y constatar nuestro propio número de citas y por curiosidad propia de los seres humanos, las citas de los trabajos de otros académicos de áreas afines a las nuestras.

El ejercicio resultó ser interesante y en lo personal me indicó como mi propio trabajo ha sido recibido por la Comunidad Académica, pero al mismo tiempo reforzó con mucha fuerza una de mis ideas, en el sentido de examinar con cuidado el sistema de referato, de proyectos de investigación en nuestro país. No es primera vez que escribo al respecto, y habiendo conocido el número de citas de tantos colegas y el propio creo indispensable revisar el impacto integral del trabajo académico para la asignación de recursos en investigación. Nuestro país ha generado una serie de instrumentos con el propósito declarado de incentivar y mejorar nuestra investigación. No obstante todos estos esfuerzos, los recursos son siempre insuficientes, y proyectos de investigadores consolidados con alto impacto –número de citas reales y obra integral incluida- se ven expuestos a recibir la indeferencia de los organismos de investigación del país.

Los investigadores, sí así lo desean deben ser jerarquizados y no basta publicar en una revista de alto impacto, para decir que lo que se hace es relevante. Esta afirmación la constaté, cuando me invitaron a revisar las bases de datos del ISI. Creo que el camino correcto es abrir un debate nacional informado entre los miembros de la Comunidad Académica Nacional y proponer al Gobierno Central un Sistema de Acreditación y Jerarquización de los Investigadores Chilenos. De esta forma, y abriendo nuevas opciones para los jóvenes de este país, basados esencialmente, en su talento y disciplina permitirán avanzar y externalizar, sin complejos lo que hacemos. Es siempre posible seguir como estamos y auto-engañarnos, sin embargo los Organismos que distribuyen los fondos fiscales deben asegurar de contar con la mejor y responsable asesoría de expertos en las áreas que cultivamos. No basta decir que son los Consejos Asesores de la Presidencia de Conicyt, por cuanto precisamos conocer el perfil académico completo de las personas que toman las decisiones y todos debemos confiar en que las decisiones tomadas son 100 % técnicas y fundadas. Chile es un país joven con grandes personas y merece un trato deferente hacia sus talentos, en todas las actividades que desarrollamos. La Academia es, en particular muy sensible a las malas decisiones y todo elemento no objetivo debe ser excluido del sistema nacional de subsidios a la investigación. Mi llamado es, en consecuencia a profesionalizar esta actividad y de esta forma elevar los niveles de educación a estándares internacionales compatibles con los países que exhiben crecimientos regulares y sostenidos en el tiempo. Precisamos de investigadores reales, maestros y discípulos del mejor nivel que podamos encontrar en nuestro país, dejando un margen razonable para extranjeros que deseen colaborar responsablemente con el progreso del país.

Chile no solo debe ofrecer su materia prima y la venta de servicios, creo que no debe renunciar a desarrollar sus propias tecnologías y dar un impulso vigoroso a las Artes, Humanidades y Letras. Una experiencia interesante que conozco y la comparto con Ustedes es la vocación de servicios de la Universidad de Chile, la cual mantiene estándares de calidad interesantes en una variedad de áreas del saber. Su presupuesto es cada vez menor, en lo que dice relación con el aporte estatal. Tantos y distinguidos egresados de nuestra Casa de Estudios Superiores han alcanzado y siguen llegando a los puestos más importantes de la nación. En aportes estatales recibimos menos de un 30 % del total que precisamos para desarrollarnos integralmente y de acuerdo a las necesidades del siglo XXI.

No obstante lo señalado anteriormente, existe grupos que nos tratan sin respeto y cariño alguno, lo cual entristece al académico. Produce desazón observar como algunos hablan de nuestros problemas económicos y de una supuesta falta de imaginación para el gasto de los recursos que nos entrega el Estado de Chile. No estamos convencidos que debemos elegir a un Rector para llenar su Agenda con lo que se dice y no se dice de la Universidad. Basta y seriedad, proponemos a estos amigos de las caricaturas fundamentar sus críticas; la Casa de Bello ha entregado al país talentosos egresados que han contribuido con sus aportes al crecimiento del país. Somos una gran empresa intelectual y constituimos un proyecto de país serio y con un horizonte sin límites. Nuestra historia avala nuestro quehacer y reclamamos a los Poderes del Estado que cumplan con sus roles y se nos entreguen los recursos que precisamos para las tareas que el país nos encomendó desde el nacimiento de nuestra Universidad. No somos un partido político como tampoco un gremio- somos personas sensibles a los problemas de los seres humanos-y la invitación es a examinar nuestra relación con el Estado de Chile, es decir con sus contribuyentes. En pocos meses, los Universitarios deben elegir a un Rector para la Universidad de Chile y estamos reflexionando y calando profundamente en este problema académico. Existen candidatos al sillón de Andrés Bello y no tengo duda alguna que no ha terminado el proceso personal de otros académicos de evaluar su eventual candidatura a este gran Proyecto Nacional. Hasta el momento se conocen las candidaturas de los Profesores Luis Riveros (actual Rector), Iñigo Díaz y Víctor Pérez y pensamos que la última palabra no está dicha, en el ámbito de, candidatos para la primera vuelta. Confiamos que los académicos estén realizado sus propias evaluaciones y en el mes de Marzo que se nos aproxima tendremos un listado de candidatos y proyectos de presentación de las candidaturas que serán lo suficientemente informados y conocidos por los académicos y el país. Son varios los colegas que desean con fervor leer las propuestas de los candidatos, por cuanto este año es de gran relevancia para la Universidad. Debe constituirse el Senado Académico de la Corporación, para lo cual el Sr. Rector tiene las atribuciones correspondientes y de esta forma comenzar el trasiente tan importante para el país. El Senado Académico es una Institución moderna, integrada fundamentalmente por académicos con participación de un número pequeño de estudiantes y personal de apoyo. No es una suerte de co-gobierno, terminología de los viudos(as) de los sistemas autoritarios decadentes, es una instancia nueva y dinámica que adopta con decisión y energía, en conjunto con el Consejo Universitario, siendo el Rector de la Corporación quien preside ambas Cámaras de Debate Académico, el desarrollo armónico y sostenido de la Institución en beneficio del país.

La Universidad precisa de ideas y energía, todo lo cual debe ser encarnado y materializado por el Rector a ser elegido, su equipo de trabajo y su programa de gobierno.

El sillón de Bello deber ser ocupado por quien ostente en ese momento los mejores pergaminos académicos, el mejor equipo de trabajo y compromisos inequívocos de amor y de servicio público. Austeridad y transparencia en la toma de decisiones y plantear la agenda país, desde la Academia son algunos de los desafíos. Suerte a todos y en lo personal seguiré trabajando para que Ciencia Abierta contribuya y más allá de las personas responsables en este instante, sigamos progresando como un gran equipo sin distingos de ninguna especie. Nos une el amor por la creación y el amor por la cultura.

Muchas gracias

 

Roberto Acevedo

Editor en Jefe

Ciencia Abierta